sábado, 17 de marzo de 2012

1982 CRONICAS... del tramo inicial de la Novela de Daniel FUSTER

Ilustración: Agustina Fuster
Pensó en las hojas de otoño a punto de comenzar a caer.
Una formación de camiones del ejército y varios colectivos de larga distancia circulaban a paso de hombre.
Los soldados se asomaban por las ventanillas. Son más jóvenes de lo que pensé se decía Cristina mientras avanzaba.
Las manos, los brazos, y los rostros de los soldados recibían cosas. Recibían caricias. Recibían afecto sin comprender. Qué importaba.
Volvió casi corriendo y recogió la caja que entregó a uno de los camiones.
Pensó que la mejor recompensa por ese acto era justamente eso, haberlo hecho.

 “Tengo tres hijos varones de nueve, siete y cuatro años, pero me imagino y me pongo en el lugar de las madres que, de este lado del océano, tienen la incertidumbre de la espera. Por eso, en nombre de todas, les hago llegar este sentimiento. Suerte y fe. Una madre santafesina".

Que llegue anheló la mujer. Que llegue volvió a pensar y retornó a su casa. La esquela en un sobre, y en medio de los demás objetos: comida, chocolates y algún abrigo, llegó.
Edición estimada Junio 2012

martes, 13 de marzo de 2012

1982 CRONICAS DE UN SOLDADO SIN GUERRA

Ilustración: Agustina Fuster


NOVELA de Daniel FUSTER
(edición estimada junio 2012)

Descripción: un soldado que no combatió nos acerca su voz desde aquellos días.
La novela de unas doscientas páginas está estructurada en dos tiempos. El tiempo del soldado y el tiempo actual cuando repasa su vida en aquel tiempo.
Las cartas recibidas de personas anónimas (argentinos que escribían a cualquier soldado) y las cartas que Diego (el protagonista) recibe extemporáneamente de su familia van nutriendo y cosiendo el relato hasta que regresa.
Cristina (una madre) inicia el relato con una carta y una caja que envía como donativo, y Cristina la termina cuando después de veinticinco años recibe copia de aquella carta escrita en 1982.